Cindy Crawford presenta su biografía

Una obra de 200 páginas que incluyen 150 fotografías, con  imágenes de su archivo personal hasta los grandes desfiles que la convirtieron en supermodelo.
Recibí muchas propuestas para publicar un libro pero yo no estaba muy segura de lo que quería hacer. Hace dos años hablamos del momento en el que cumpliría los 50 y entonces surgió la idea. Quería celebrar, a través de las fotografías, todo lo que había hecho antes pero también quería destacar todo lo que aprendí a lo largo de mi vida”, comento la modelo.


Estos son algunos temas  más curiosos que cuenta en Becoming, su libro:
1. La de modelo es una profesión de riesgo (a veces)

Cindy posó desnuda con una pitón sobre los hombros. Casi se desmaya del peso y del olor que desprendía. El cuidador de la serpiente no al retiró hasta que notó el peligro cuando vio que estaba ejerciendo demasiada presión con la cola. En otra ocasión sí se terminó desmayando. Fue en una sesión de fotos para el Vogue británico dentro de un spa. La top se empezó a encontrar mal dentro de la ducha de vapor y nadie hizo caso a los golpes que dio en la mampara, incluso escuchó al fotógrafo riéndose. No la sacaron de la ducha hasta que cayó redonda al suelo.


2. Podría haber sido la ingeniera química más guapa del mundo

Recibió una beca para estudiar una licenciatura de ingeniería química. El verano anterior al primer año de estudios se marchó a Europa para ganar algún dinero como modelo. Tuvo tanto éxito que nunca llegó a pisar la Universidad.


3. Trabajó en el campo

Pasó todos los veranos de su adolescencia echando una mano en las plantaciones de maíz de su pueblo, DeKalb, Illinois. Pasaba diez horas al día limpiando las panojas y esparciendo fertilizante.


4.  Estuvo a punto de acabar con el distintivo que la hizo famosa

De pequeña, sus compañeros de colegio se metían con el lunar que tiene sobre el labio al grito de ¡Te has manchado de chocolate! En Japón se lo maquillaron hasta que pareció un grano gigante. Varias agencias le sugirieron que se lo quitase y se lo estuvo pensando, pero hizo caso a su madre y lo conservó. Nadie volvió a mencionarlo después de que apareciese en la portada del Vogue estadounidense con su lunar bien a la vista.


 5.  Más que posar para fotos, asistía a clases magistrales
Cindy aprendió su profesión de la mano de algunos de los mejores fotógrafos del siglo XX. Richard Avedon le enseñó a enfrentarse al objetivo con una idea en la cabeza: “Para las fotos de portada. Siempre tenía que estar pensando en algo, aunque fuera ‘Cómprame. Valgo tres dólares (lo que costaban entonces las revistas de moda).

6. Conoció a Richard Gere enseñándole sus fotos erótica  Fue en casa de Herb Ritts, el encargado de hacerle fotos para Playboy. Richard Gere  apareció cuando estaban mirando los contactos de la sesión para la revista erótica. Estuvieron juntos 6 años y se casaron en la capilla de Las Vegas. (Agencias)