Misterioso cráter 'del fin del mundo' es pariente del Triángulo de las Bermudas

                                                                                                                                                     Foto /Agencias

Misterioso cráter 'del fin del mundo' es pariente cercano del Triángulo de las Bermudas

Los pilotos de un helicóptero que laboran para una empresa petrolera descubrieron un gigantesco cráter en la península de Yamal, decidieron no aterrizar en la zona, pero filmaron un video y tomaron fotos del agujero.
"El tamaño del agujero es tan grande que dentro pueden aterrizar varios helicópteros Mi-8", aseguraron los pilotos a los medios locales. Agregaron que en la parte inferior del cráter corre una poderosa corriente de agua.
Científicos del Instituto de Geología del Petróleo y Geofísica de la Academia de las Ciencias Trofimuk (IPGG-SB RAS) han determinado que el cráter Yamal de Siberia conocido como 'el agujero del fin del mundo, es un 'pariente cercano' del Triángulo de las Bermundas

Estudios geofísicos, llevados a cabo mediante técnicas de imagen, magnéticas y radiométricas, han permitido a los científicos obtener más información sobre la formación de este suceso, que fue descubierto el pasado verano.
El director adjunto del Instituto, Igor Eltcova, ha explicado las causas de la compleja formación de este cráter. En primer lugar apunta que se encuentra en la intersección de fallas tectónicas y que en la península en la que se halla ha sido un verano muy cálido.
Esto provoca la emanación de hidratos de gas, cuyas emisiones, conocidas como estallidos neumáticos, provocaron la formación de este misterioso agujero.
"Esta teoría es la misma que explica el misterioso Triángulo de las Bermudas", ha indicado Eltcova, el proceso consiste en que, "cuando los hidratos de gas se descomponen activamente, el hielo de metano se convierte en gas.
Este proceso sucede en forma de avalancha, como una reacción nuclear, y así empiezan a emanar grandes cantidades del metano".
Como consecuencia de estas emanaciones los océanos pueden llegar a hervir y, entonces, los barcos se hunden, al igual que un avión se puede estrellar debido a una turbulencia de una atmósfera sobresaturada de metano. (El economista/ Agencias)