Alejandro Sanz habla muy claro sobre actualidad y política española

                                                                                                                                            Foto / Agencias

El cantante  español Alejandro Sanz ha comentado este fin de semana diversos temas de la actualidad social y política española, analizando el desprecio que en su opinión realizan diversas fuerzas hacia el mundo de la cultura.
En palabras concedidas a 'Papel', Sanz comienza asegurando que "sigo empadronado en España y pago aquí mis impuestos, que no son pocos", explicando que "la gente lo ha pasado muy mal, y cómo iba a irme, aunque algunos nos lo ponen muy difícil".
"Creen que los músicos somos titiriteros, que lo nuestro no es un trabajo y que vivimos de que nos ha tocado la lotería", reflexiona, añadiendo que "no me dejan ser una empresa porque según ellos no genero empleo" y concluyendo que "el PP tiene una cruzada contra la cultura".
"No podemos enfrentarnos a unas terceras elecciones", considera, explicando que "ganaría el PP por mayoría absoluta" antes de argumentar que, para él, "estamos dando una sensación de país chapucero", hasta tal punto que "el himno de España nos representa muy buen" porque "no nos hemos puesto de acuerdo ni para ponerle letra".
Sin embargo, no es el PP la única fuerza política a la que Sanz critica, toda vez que considera que "en otros ayuntamientos gobernados por Podemos nos han puesto problemas para trabajar" y asegura estar "convencido de que Pablo Iglesias no conoce Venezuela" ya que "nadie puede querer esas políticas económicas y sociales", toda vez que observa que en este país "no tienen libertad para comprar nada, ni cuatro rollos de papel higiénico, sus políticas son destructivas y hay casi más muertes al año que en Siria". "Cuando oigo decir que es el paraíso de la democracia y la libertad me pongo enfermo", concluye.
Sanz termina su reflexión sobre la política española asegurando que "en algún momento el mundo de la política tendrá que reconciliarse con la cultura, porque un país que no apuesta por ella pierde su identidad". (+El Economista)